Buscar alojamiento en el extranjero

Cuando tomas la decisión de trabajar en el extranjero, has conseguido el empleo y tienes todos los papeles necesarios para empezar tu nueva aventura el siguiente paso es buscar un lugar para vivir. Además, tu búsqueda puede ser infructuosa y a pocos días de marchar, te puedes encontrar con que no tienes un lugar apropiado para vivir.

Cada vez en más frecuente que las empresas grandes pongan a disposición de sus trabajadores alojamientos en los que tanto ellos como sus familias pueden quedarse hasta que encuentren un lugar para vivir. Consulta con la empresa que te contrate si te ofrece esta posibilidad.

Aquí tienes una serie de consejos y recomendaciones que te ayudarán a reducir las posibilidades de no encontrar un lugar lo mas acorde a tus necesidades y a tu presupuesto.

Consejos para buscar alojamiento en el extranjero

Comprueba la localización del alojamiento

Lo primero que debes hacer es elegir un o varias zonas en las que buscar alojamiento y que se ajusten a tus necesidades geográficas. Hazte las siguientes preguntas ¿Está cerca de algún medio de transporte? ¿Qué combinaciones tienes para llegar a tu posible domicilio a diferentes horas del día? ¿Cuánto tiempo tienes al trabajo o a la universidad? ¿Hay supermercados y tiendas cerca? ¿A cuánto está del centro?

Investiga el mercado inmobiliario de la zona que has elegido

Una vez que tienes claro la zona o zonas en las que vas a buscar alojamiento en el extranjero, haz una pequeña investigación del mercado inmobiliario de la zona. Busca en Internet qué tipo de casas se alquilan, el precio medio de las viviendas, si se trata de una zona residencial, una zona habitada principalmente por estudiantes...

En este momento de tu búsqueda de alojamiento en el extranjero puedes ponerte en contacto con alguna agencia especializada o inmobiliaria para que te ayuden a encontrar alojamiento y puedan resolver a algunas de las dudas que tengas.

Vivir sólo o compartir piso




Dependiendo del país, la ciudad y la zona qué elijas, si emigras sólo o con tu pareja o familia, el presupuesto del que dispongas... deberás tomar una decisión: vivir solo o compartir piso.

Ambas opciones son buenas y tienen ventajas e inconvenientes. En el caso de que decidas compartir piso, intenta contactar con tus futuros compañeros antes de la llegada para saber quién son y sus horarios. Puedes solicitarles directamente la información, pedírsela a tu casero o a la agencia que te esté gestionando tu búsqueda.  Si optas por vivir sólo, intenta hacerte una idea de los gastos totales de la casa ya que no tendrás con quien compartirlos.

Comprueba las condiciones del contrato y las facturas mensuales

Antes de comprometerte a firmar un alquiler en un país extranjero durante un periodo determinado de tiempo, lee detenidamente las condiciones del contrato y comprueba si en el precio que vas a pagar se incluyen las facturas o no, las cláusulas específicas con respecto al uso de la vivienda, quién se hace cargo de las averías o desperfectos que se puedan producir así como cualquier otra duda que te pueda surgir.

Cuanto más claras tengas las condiciones del contrato y las cláusulas del mismo, te evitarás un mayor número de sorpresas. Si tienes dudas siempre puedes consultar con tu casero, otros compañeros de piso o en comunidades de trabajadores internacionales que puedan resolver tus inquietudes.

Buscar alojamiento en el extranjero por Internet

Principalmente, hay dos formas  de buscar alojamiento en el extranjero: hacerlo por Internet o en persona una vez estás allí.

La mayoría de personas optan por buscar alojamiento por Internet ya que es una forma de asegurarse tener un lugar antes de llegar, aunque al no haberlo visto en persona puede que te lleves alguna sorpresa.  Existen numerosas agencias dedicadas a encontrar alojamiento a extranjeros, por lo que optar por una de ellas puede ser buena idea además de una garantía.

La otra opción es quedarse durante los primeros días en un hotel o albergue mientras  buscas alojamiento. Es una opción igual de válida, aunque algo más estresante y puede conllevar un desembolso económico importante.